martes, 30 de septiembre de 2014

no quiero que tu mundo se de la vuelta

No quiero
que tu mundo se dé la vuelta
cada vez que yo me marche,
quiero que darte la espalda
solo signifique
libertad
para
tus
instintos
más
primarios.
Yo no quiero
dejar huella en tu vida,
quiero ser tu camino,
quiero que te pierdas,
que te salgas,
que te rebeles,
que vayas a contracorriente,
que no me elijas,
pero que siempre regreses a mí para
encontrarte.
Yo no quiero prometerte,
quiero darte
sin compromisos ni pactos,
ponerte en la palma de la mano
el deseo que caiga de tu boca
sin espera,
ser tu aquí y ahora.
Yo no quiero
que me eches de menos,
quiero que me pienses tanto
que no sepas lo que es tenerme ausente.
Yo no quiero ser tuya
ni que tú seas mío,
quiero que pudiendo ser con cualquiera
nos resulte más fácil ser con nosotros.
Yo no quiero
tener que estar a tu lado
para no faltarte,
quiero que cuando creas que no tienes nada
te dejes caer,
y notes mis manos en tu espalda
sujetando los precipicios que te acechen,
y te pongas de pie sobre los míos
para bailar de puntillas en el cementerio
y reírnos juntos de la muerte.
Yo no quiero
que me necesites,
quiero que cuentes conmigo
hasta el infinito
y que el más allá
una tu casa y la mía.
Yo no quiero
hacerte feliz,
quiero darte mis lágrimas
cuando quieras llorar
y hacerlo contigo,
regalarte un espejo
cuando pidas un motivo para sonreír,
adelantarme al estallido de tus carcajadas
cuando la risa invada tu pecho,
invadirlo yo
cuando la pena atore tus ojos.
Yo no quiero
que no me tengas miedo,
quiero amar a tus monstruos
para conseguir que ninguno
lleve mi nombre.
Yo no quiero hacerte el amor,
quiero deshacerte el desamor.
Yo no quiero ser recuerdo,
mi amor,
quiero que me mires
y adivines el futuro.

deja que la vida te despeine

DEJA QUE LA VIDA TE DESPEINE .!!

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad… El mundo está loco… Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro, te arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, te despeina…

- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina

- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.

Así que cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por un momento muy feliz de mi vida.

Es una ley universal: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que prefiera no subirse.

Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, camina derechita, ponte seria…

Y quizá debería seguir las instrucciones pero, ¿cuándo me van a dar la orden de ser feliz?

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres:

Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta…

…y sobre todo, deja que la vida te despeine…!!!

Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar

te escribi !!

Te escribí con pasión porque quería hacerte sentir deseado y nada me causaba más placer, que imaginar tu rostro, preso de la euforia que produce contener las ansias de tener a alguien entre los brazos.
Te escribí con ternura porque no podía evitar que escapara de mí, la dulzura desbordada que nunca logré dosificar y que me hacía parecer más cursi de lo acostumbrado.
Te escribí con amor, porque necesitaba decirlo, gritarlo, de una forma hasta exagerada y absurda, pues caminaba entre las nubes en medio de un sentimiento que apenas empezaba a descubrir y me cegaban las ganas inmensas de abrazarte y decirte "te amo"
Luego, cuando supe tu verdad, cuando la imagen del hombre fuerte, tierno y sutil se desmoronó como una galleta entre mis dedos; escribí con dolor, como si hubieras muerto y me sangraron los dedos, los ojos, el alma, y los sueños, me sangró el amor.
Escribí también con ira cuando te supe mentiroso, sátiro, estúpido y acomplejado, escupí mis textos con tu nombre y escribí con asco, limpié mi boca de ti, la vida, la psiquis, los insomnios, las fotos.
Y aún te escribía con reproche, con angustia, con desdén, con melancolía, mucha melancolía. No ha sido suficiente, aún falta escribirte de una forma especial y sincera: con agradecimiento, si, así como lees... te agradezco el haber puesto todo de cabeza, me mostraste que no tenía la vida de muñeca que creía tener.
Agradezco que me hayas mentido, me mostraste que no todo el mundo es honesto y que se debe tener los ojos bien abiertos.
Agradezco que me hayas rechazado, aprendí que no soy una niña pequeña en el cuerpo de una mujer grande, y que no puedo insistir en el amor, pues el amor no se merece, se construye. Agradezco todas esas veces esperando que contestes, que llames, que vengas, que me devuelvas los "te quieros" pues descubrí lo miserable que era esperando migajas, y así desde lo profundo del desamor, aprendí a quererme de forma real, como solo uno mismo puede hacerlo. Pero sobre todo te agradezco, por haberte ido y haberme dejado rota, pues solo rota se puede iniciar desde el principio, cuando ya no queda nada.
Ojalá llegue a tu vida quien te ame igual que tú, que tenga tus mismos sueños, que su forma de pensar se complemente con la tuya, que abrace como tú, que tenga el ego así de inflamado. En conclusión alguien que sea tu reflejo, que te recuerde todos los días quien en realidad eres, alguien igual que tú, pues no mereces menos.

lunes, 29 de septiembre de 2014

el amor o la dependencia !!

Es amor o dependencia? Cuando tu felicidad o amargura siempre se somete a los deseos, gustos, o necesidades de la pareja, quizás eso ya no se llame amor, sino dependencia emocional; este trastorno produce una relación inestable, destructiva, donde crees que sin esa persona tu vida se acaba, porque tú no vales nada sin ella o sin él; y por eso aceptas sufrir lo que sea para seguir a su lado: humillaciones, infidelidad, indiferencia, maltrato, abuso, golpes, o lo que sea, pues tu vida es solo un manojo de nervios, miedos, y enfermedades. Si eso te sucede, y hoy te das cuenta que siempre estás esperando su cariño, necesitando su atención, o toda la vida sufriste mucho en las relaciones de amor, lo mejor es buscar ayuda en terapia; o aprender a reflexionar, para encontrarte contigo, liberarte de cualquier dependencia tóxica, y volver a vivir. Hoy es un buen día para empezar, porque la salida está en tu mente, en tus pensamientos, y solo tienes que buscar el camino, pasito a pasito, sin apuro, con mucha paciencia. Y más que obvio... nunca te rindas!

lectura para esta noche

Lectura para esta noche:

La ley de Jante

-¿Qué piensa de la princesa Marta Luisa?
El periodista noruego me entrevistaba a orillas del lago de Ginebra. Normalmente no respondo a preguntas ajenas a mi trabajo, pero en este caso la curiosidad del periodista tenía un motivo: la princesa había hecho bordar, en el vestido que lució en su 30º cumpleaños, el nombre de algunas personas importantes en su vida, entre los cuales se encontraba el mío (a mi mujer le pareció ésta una idea tan buena que decidió hacer lo mismo al cumplir cincuenta años, e hizo bordar en su vestido una pequeña inscripción que decía "inspirado por la princesa de Noruega").
-Me parece una persona sensible, delicada, e inteligente -respondí-. Tuve ocasión de conocerla en Oslo, cuando me presentó a su marido, que es escritor, como yo.
No quería decir más, pero no pude contenerme:
-Y hay una cosa que de verdad no entiendo: ¿por qué la prensa noruega pasó a atacar el trabajo literario de su marido después de su boda con la princesa? Antes las críticas siempre eran positivas.
No era propiamente una pregunta, sino una provocación, puesto que yo imaginaba la respuesta: la crítica cambió porque la gente tiene envidia, el más amargo de los sentimientos humanos.
El periodista, sin embargo, fue más sofisticado que eso:
-Porque había violado la ley de Jante.
Evidentemente yo jamás había oído hablar de semejante ley, y el periodista tuvo que explicarme en qué consistía. Al continuar el viaje, me di cuenta de que en cualquier país de Escandinavia es difícil encontrar a alguien que no conozca dicha ley. Una ley que, aunque existe desde el comienzo de la civilización, no fue enunciada oficialmente hasta 1933, en la novela Un refugiado sobrepasa sus límites, del escritor Aksel Sandemose.
La triste constatación es que la Ley de Jante no se limita a Escandinavia: es una regla que se aplica en todos los países del mundo, por mucho que digan los brasileños que "esto sólo pasa aquí", o los franceses que "desgraciadamente, en nuestro país es así". Como el lector ya estará irritado porque lleva más de media columna sin saber qué es esta Ley de Jante, intentaré resumirla aquí con mis propias palabras:
"No vales nada, a nadie le interesa lo que piensas, la mediocridad y el anonimato son la mejor elección. Actúa de acuerdo con estos principios y no tendrás grandes problemas en tu vida."
La Ley de Jante explica, en su contexto, los celos y la envidia que tanto dolor de cabeza le dan a personas como Ari Behn, el marido de la princesa. Éste es uno de sus aspectos más negativos, pero existe algo mucho más peligroso.
Por culpa de esta ley el mundo ha sido manipulado de todas las maneras posibles, por gente que no teme el comentario ajeno, y que hace tanto mal como quiere. Acabamos de asistir a una guerra inútil en Iraq, que aún hoy sigue cobrándose muchas vidas; vemos un abismo entre los países ricos y los pobres, injusticia social por todas partes, violencia descontrolada, personas obligadas a renunciar a sus sueños por culpa de ataques injustos y cobardes. Antes de iniciar la segunda guerra mundial, Hitler dio señales de sus intenciones, y lo que le hizo seguir adelante fue saber que, gracias a la Ley de Jante, nadie se atrevería a desafiarlo.
La mediocridad puede ser cómoda, hasta que un día la tragedia llama a la puerta. Es entonces cuando la gente se pregunta: "¿por qué nadie dijo nada, cuando todo el mundo veía lo que iba a ocurrir?"
Muy sencillo: nadie dijo nada porque tampoco la gente dijo nada.
Por lo tanto, para evitar que las cosas se pongan cada vez peor, tal vez sea ahora el momento de escribir la anti-ley de Jante:
"Vales mucho más de lo que piensas. Aunque no lo creas, tu trabajo y tu presencia en este mundo son importantes. Claro que, si piensas de esta manera, puede que tengas muchos problemas por transgredir la Ley de Jante. Pero no te dejes intimidar, sigue viviendo sin miedo y al final vencerás."

yo no quiero ser recuerdo

Yo no quiero ser recuerdo
A la mierda el conformismo:
Yo no quiero ser recuerdo.
Quiero ser tu amor imposible, tu dolor no correspondido, tu musa más puta, el nombre que escribas en todas las camas que no sean la mía, quien maldigas en tus insomnios, quien ames con esa rabia que solo da el odio.
Yo no quiero que me digas que mueres por mí, quiero hacerte vivir de amor, sobre todo cuando llores, que es cuando más viva eres.
Yo no quiero que tu mundo se dé la vuelta
cada vez que yo me marche, quiero que darte la espalda solo signifique libertad para tus instintos más primarios.
Yo no quiero quitarte las penas y condenarte, quiero ser la única de la que dependa tu tristeza porque esa sería la manera más egoísta y valiente de cuidar de ti.
Yo no quiero hacerte daño, quiero llenar tu cuerpo de heridas para poder lamerte después, y que no te cures para que no te arda.
Yo no quiero dejar huella en tu vida, quiero ser tu camino, quiero que te pierdas, que te salgas, que te rebeles, que vayas a contracorriente, que no me elijas, pero que siempre regreses a mi lado, no quiero prometerte, quiero darte sin compromisos ni pactos, ponerte en la palma de la mano el deseo que caiga de tu boca sin espera, ser tu aquí y ahora.
Yo no quiero que me extrañes, quiero que me pienses tanto que no sepas lo que es tenerme ausente.
Yo no quiero ser tuya ni que tú seas mía,
quiero que pudiendo ser con cualquiera nos resulte más fácil ser con nosotras.
Yo no quiero quitarte el frío, quiero darte motivos para que cuando lo tengas pienses en mi cara y se te llene el pelo de flores.
Yo no quiero viernes por la noche, quiero llenarte la semana entera de domingos y que pienses que todos los días son fiesta
y están de oferta para ti.
Yo no quiero tener que estar a tu lado para no faltarte, quiero que cuando creas que no tienes nada te dejes caer, y notes mis manos en tu espalda sujetando los precipicios que te acechen, y te pongas de pie sobre los míos para bailar de puntillas en el cementerio y reírnos juntas de la muerte.
Yo no quiero que me necesites, quiero que cuentes conmigo hasta el infinito y que el más allá una tu casa y la mía.
Yo no quiero hacerte feliz, quiero darte mis lágrimas cuando quieras llorar y hacerlo contigo, regalarte un espejo cuando pidas un motivo para sonreír, adelantarme al estallido de tus sonrisas cuando la risa invada tu pecho, invadirlo yo cuando la pena atore tus ojos.
Yo no quiero que no me tengas miedo, quiero amar a tus monstruos para conseguir que ninguno lleve mi nombre.
Yo no quiero que sueñes conmigo quiero que me soples y me cumplas.
Yo no quiero hacerte el amor, quiero deshacerte el desamor.
Yo no quiero ser recuerdo, mi amor, quiero que me mires y adivines el futuro...

carta a mi ex

Carta a mi Ex

Hola, después de tanto tiempo que juré no volver a hablarte o escribirte, aquí me encuentro escribiéndote esta carta y dándome cuenta que aún me tiembla el pulso al pensar en ti.... Pero el motivo de la carta no es el mismo que el de otros, no te escribo para decir que aún te amo ni para decir todo el rencor que te guardo porque sinceramente ya no siento ninguna de esas dos cosas... Quería expresarte lo que sentí al mirarte en la calle hace un par de días.
¡Al mirarte a los ojos aquel instante me quedé helado! y solo se me cruzó por mi cabeza una palabra... ¡Gracias!, Gracias por haberme hecho esta persona que soy ahora, por haberme hecho más seguro, más inteligente, más sensible y menos inocente.
Gracias por haberme enseñado que los cuentos de amor de príncipes y princesas son solo eso, cuentos... Me enseñaste que en la vida hay personas buenas, pero también personas malas que se disfrazan de buenas.
Gracias por haberme enseñado que decir te amo no son palabras sagradas, que son palabras que cualquiera puede decir, pero no todos podemos sentir... Me enseñaste a que por más que yo le abra a alguien las puertas de mi casa, de mi familia, de mi corazón, de mi cama, de mi vida, no quiere decir que esa persona me las abra a mí también.
Gracias por haberme dicho mirándome a los ojos que me amabas, que nunca me engañarías, que yo era el hombre de tú vida con el que querías tener hijos y llegar hasta viejos... En fin, gracias por tantas mentiras.
Aprendí que de bellas palabras se enamoran las personas... Aprendí a ya no enamorarme de palabras sino de hechos.
Gracias por todas las veces que me culpaste por nuestra relación... Ahora sé que yo hice todo lo que estaba a mi alcance por buscar lo mejor para todos y creo que lo logré.
Mirando atrás, puedo decir que el año pasado me trajo más cosas malas que buenas pero también fue el año que más crecí... Me di cuenta de lo mucho que me desvalorizaba y lo mucho que me desvalorizaron... Y ya no soy aquel tipo inocente que se creía todo lo que le decían.
Cuando te mire, en la calle al ver tus ojos ya no vi a aquella mujer dulce de la que hace años me enamoré... Dentro de tus ojos solo vi un gran vacío y me di cuenta de que estaba enamorado de una ilusión, de una mentira, de un cuento, de una máscara... Pero no te culpo por eso, al contrario, te agradezco porque la desilusión me genera más ganas de conocer a una persona verdadera que me devuelva todo lo que yo le doy, sin tantas palabras y con más hechos.
Creo que ya te dije todo lo que sentí, realmente necesitaba desahogarme, espero no haber sido mucha molestia.
Finalmente gracias por haber sido la mejor lección... Tantas lágrimas no fueron en vano.